Destripando el abrigo,
para buscar un mechero,
y destripando el mechero
para sacar la piedra.
Y fumo,
y doy una calada
a mi corazón sin alma.
Y entonces apareces,
y te veo alejarte,
y te llamo en silencio
y me fundo con el viento.
Y me pierdo en tu aliento
y suspiro a contratiempo.
Meciéndome en tu sonrisa,
recuerdo el calor de tus besos,
y por amor morir,
nunca digas te amo sin sentir.