Me río irónicamente de la vida
al romperse las venas rosas,
al curarse mi herida,
al sentir esas mariposas.
Y rompiendo con todas las barreras,
para que no se suban las enredaderas.
Y me asomo al balcón vacío de tu alma,
y lo veo todo tan en calma,
que hasta da miedo verlo.
Vivo imposible,
al morir de placer,
al llegar al éxtasis tan impredecible.
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